Después de pasar más de un año en la planificación y construcción de nuestro nuevo edificio en Minneapolis y después coordinando una mudanza en la que no hubo ningún periodo de inactividad en nuestras operaciones, ¡ya era hora de unas vacaciones! Poder irnos a algún lugar templado y tranquilo donde aún no exista internet y sin torres para celulares...
Mientras esperábamos un vuelo de conexión entre islas en un pequeño aeropuerto hawaiano, Suzanne me mencionó: “Oye Max, ya tenemos que abordar”. La pregunté cómo lo sabía ya que estábamos lejos de la puerta de embarque y detrás de una pared insonorizada de cristal y yo no escuché ningún anuncio de puerta de embarque. Dijo que había escuchado a alguien hablando entre dientes, al estilo de Charlie Brown, así que miró en aquella dirección y vio un pantalla grande de TV que era simplemente una versión con captions de los anuncios de voz que se hacían al mismo tiempo. ¿No es genial? ¿Por qué no hacen eso en todos los lugares?
Nuestra sociedad se está haciendo más diversa y por tanto apoya mucho más a los servicios de accesibilidad. Eso es muy bueno.
La accesibilidad se está convirtiendo en una corriente dominante. Vayan a cualquier bar de deportes o gimnasio y muchas de las televisiones tienen captions. Los anuncios en los aeropuertos no sólo ayudan a las personas con discapacidades sensoriales sino que también ayudan a las personas que no están prestando atención o hablan un idioma diferente (los números de vuelo y de asiento se pueden reconocer sin importar qué idioma se hable). Otros sutiles ejemplos incluyen el paso a las comunicaciones con base de texto. Hace 15 años, los negocios vivían del teléfono. Ahora es más probable que las transacciones comerciales ocurran vía email, mensajes instantáneos e incluso mensajes de texto, los cuales son más accesibles para individuos sordos o con impedimentos auditivos. Eso también es muy bueno.
Con todos estos motivos de peso para usar el captioning en todos los lugares, la accesibilidad continúa siendo un objetivo en movimiento. Ahora que (el 1 de enero del 2008) la FCC (Comisión Federal de Comunicaciones) requiere que haya captioning en el 75% de toda la programación creada antes de 1998 (piensen en las reposiciones de I Dream of Jeannie o Beverly Hillbillies), nuestra atención se está desviando desde el video a la televisión, al video en internet, que actualmente tiene poca o ninguna accesibilidad. Esto no es NADA bueno.
Tengan en cuenta estos números:
Tenga en cuenta cómo internet se está convirtiendo en el sitio al que recurrir para información sobre videos y ya se puede imaginar cuántas personas se están quedando fuera de esta nueva “revolución informativa”.
Y aún ni he mencionado las necesidades de los miembros de las comunidades de ciegos y de visión limitada. Eso lo dejaré para otro día.
/max/