Los editores-descriptores desarrollan una guía de estilo para cada programa en el que trabajamos, particularmente si es una serie. De esta forma nos aseguramos que los personajes recurrentes y sus manerismos sean descritos de manera reconocible para el público invidente.
Además de los personajes, es útil describir de manera consistente los lugares, logotipos de las escenas iniciales, efectos especiales y otros temas característicos de un programa.
También nos aseguramos de usar la misma descripción a lo largo de la serie. Si por motivos de calendario las tareas de escritura se cambian, por lo menos la voz permanece igual.